
Regulación emocional
Un espacio para acompañar lo que sientes, sin tener que resolverlo de inmediato.
Hay momentos en los que una emoción ocupa demasiado espacio y parece difícil saber qué hacer con ella. No siempre necesitamos entenderla, cambiarla o hacer que desaparezca.
Estas prácticas son una invitación a detenerte, volver al cuerpo y acompañar lo que está ocurriendo dentro de ti con un poco más de espacio y presencia.
No necesitas sentirte diferente al terminar.
A veces, regular también significa poder permanecer contigo mientras la emoción encuentra su propio lugar.
Elige una práctica para este momento
Cuando te sientes abrumado
Una práctica para hacer espacio, volver al cuerpo y acompañar ese momento sin exigirte resolverlo todo.
1:36 mins
Cuando te sientes perdido
Una pausa para dejar de buscar respuestas por un instante y volver a encontrarte contigo.
1:29 mins
Cuando no sabes qué te pasa
Una práctica para acompañar lo que sientes sin necesidad de entenderlo primero.
1:30 mins
No tengo que poder
con todo
Una práctica para recordar que también puedes bajar el ritmo, hacer espacio y permitirte no llegar a todo.
1:36 mins
Si hoy se siente difícil
Para acompañarte con más compasión en los días complejos.
1:29 mins
Un pensamiento no es un hecho
Para reconocer lo que estás pensando sin reaccionar como si ya estuviera ocurriendo.
1:29 mins
De “soy” a “estoy sintiendo”
Para dar espacio a lo que sientes sin convertirlo en quien eres.
1:29 mins
Gracias por intentar protegerme
Para reconocer la intención protectora de tu mente y responderle con calma.
1:29 mins
Puedes volver cuando lo necesites.
No tienes que esperar a sentirte desbordado para volver a estas prácticas. Puedes regresar cuando algo te incomode, cuando una emoción permanezca contigo o simplemente cuando necesites unos minutos para escucharte.
Con el tiempo, quizá descubras que regular una emoción no siempre significa hacer que desaparezca, sino aprender a permanecer contigo mientras está presente.
