
Silencios
Un espacio donde no necesitas buscar nada, cambiar nada ni llegar a ningún lugar.
Estamos acostumbrados a llenar cada espacio: con pensamientos, palabras, respuestas, música, pendientes o algo que hacer.
El silencio nos invita a algo diferente. No a detener la mente ni a conseguir una calma perfecta, sino simplemente a dejar de añadir por unos minutos.
Estas prácticas crean un espacio para permanecer, respirar y escuchar lo que aparece cuando ya no intentamos llenar cada instante.
Porque a veces no necesitamos una respuesta. Necesitamos suficiente silencio para poder escuchar.
Elige una práctica para este momento
Silencio guiado
Un espacio para simplemente estar. Algunas indicaciones suaves te acompañan hasta que ya no hace falta hacer nada
1:36 mins
Silencio + Respiración
Dejar que la respiración acompañe el silencio, sin dirigirla ni intentar que sea diferente.
1:29 mins
Este espacio también vive en ti
Una práctica para recordar que el silencio no siempre está afuera. También puedes encontrarlo dentro de ti.
1:30 mins
Puedes volver cuando lo necesites.
Puedes regresar a estas prácticas cuando haya demasiado ruido, cuando tu mente parezca llena o simplemente cuando no quieras hacer nada más durante unos minutos.
No necesitas estar tranquilo para entrar en silencio. Tampoco necesitas que el mundo alrededor de ti se detenga.
Con el tiempo, quizá descubras que el silencio no es solamente la ausencia de ruido, sino un espacio dentro de ti que siempre puedes volver a reconocer.
